Piel de papel de arroz, no conocerás el placer del desenfreno. Amarás con cautela. Espero que tu inocencia no se vuelva enojo, que tu piel conozca los atajos, que las lenguas digan tu nombre. Pajarito que vuela al ras del piso. Nadie sale del nido sin el deseo de caer. Y yo te veo tranquila, no has pensado en el abismo, ni en tus alas rotas. Nosotros, los caídos, creemos a veces que que volamos. No se si es crueldad o belleza esta necesidad de los otros. Un bosque donde los arboles son cuerpos ocultos en la niebla. Un cielo donde las nubes son cuerpos que atravieso en la caída. Pajarito, te ves como dormido. Tu cuerpo brilla al sol por la falta de uso. Me imagino algo como una sed infinita, pero yo también tengo sed, aunque viva ahogado en el deseo. No somos tan diferentes, el placer siempre tiene consecuencias, siempre tiene cicatrices. Piel de papel de arroz o piel de roca o incendio. Tarde o temprano se rompen las fronteras. Tarde o temprano invaden las caricias.
Salta.
Déjate caer.